lunes, 25 de junio de 2007

Kirchner ya tiene adversario

No será candidato a las elecciones presidenciales de octubre, pero Mauricio Macri es ya el principal adversario del presidente Kirchner en la arena política, cómodamente dominada en los últimos años por el presidente argentino. La elección de Macri como futuro jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires (alcalde, intendente) y, sobre todo, la contundencia de su triunfo (60,9 % en la segunda vuelta), lo convierten en el hombre que ejecutará el diseño de la oposición.
Macri ha conseguido vencer y convencer a un importante porcentaje de votantes que no pueden ser identificados con la derecha tradicional. Con una considerable fortuna personal, procedente de una familia de empresarios que prosperó con la dictadura y con el menemismo, Mauricio Macri ha sabido presentarse como una derecha no tradicional. A ello contribuyó de forma muy importante la elección de Gabriela Michetti como su compañera de fórmula. Una mujer que, desde su silla de ruedas, ha sabido no solo humanizar al candidato; también le ha dado un contenido al programa de gobierno que por sí solo Macri no podía hacer creíble.
Ricardo López Murphy, el fugaz ministro de Economía de Fernando de la Rúa, era hasta ahora el claro favorito de la derecha pura y dura. Pero será el futuro alcalde de Buenos Aires el que tenga la principal responsabilidad de ungir al candidato que enfrente a Kirchner, no importa cuál de los dos sea el candidato presidencial. Elisa Carrió, por la izquierda, el citado López Murphy, por la derecha, y el respetado Roberto Lavagna, gestor de la recuperación económica argentina hasta que se peleó con Kirchner, se disputan este espacio opositor.
Si no lo pierde la ambición, Macri debería cumplir su mandato completo como intendente de la capital argentina, marcando diferencias con la clase política tradicional. Es decir, haciendo una buena gestión, combatiendo de frente la corrupción y cumpliendo su programa, que no es el tradicional de la derecha.
La ciudad de Buenos Aires, contrariamente a la provincia, fue siempre esquiva al peronismo. Pero hasta la debacle del presidente de la Rúa (2001), era terreno de la UCR (Unión Cívica Radical). Con Macri el centro derecha pone un pie en un distrito de importancia. Y puede constituirse en el núcleo de oposición al kirchnerismo, no tanto en las elecciones de octubre como en las siguientes.

miércoles, 13 de junio de 2007

Se busca: general Iturriaga Neumann

Chile.- En 1987, un militar represor, el mayor Ernesto "Nabo" Barreiro, disparó la primera rebelión de los carapintadas en Argentina, con su negativa a presentarse a los tribunales que investigaban los horrores cometidos en el campo de concentración conocido como La Perla, en la provincia de Córdoba. Sería la primera asonada, complicando el primer gobierno de la democracia, de Raúl Alfonsín. Conmocionó la vida nacional y condicionaría al gobierno al punto tal que el mismo hombre que ordenó iniciar los juicios contra los principales responsables de la dictadura, acabó dictando las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

En Chile, 20 años después, el general Eduardo Iturriaga Neumann se declara en rebeldía al no aceptar ir a la cárcel para cumplir una pena de cincos años y un día que le impuso un tribunal por el secuestro (y desaparición) del militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario), Luis Dagoberto San Martín Vergara, en 1974. Pero las circunstancias son absolutamente diferentes a las que vivía Argentina. Un día después de su paso a la clandestinidad, el hecho era recogido en el informativo de TVN (canal estatal), casi al final de su edición del mediodía. En La Tercera, ocupaba la página 18, compartiendo espacio con los obituarios o esquelas.

Pero el caso no es menor. El general Iturriaga fue jefe del Departamento Exterior de la DINA, los servicios secretos de Pinochet. En esa época, era conocido con el alias de "Don Elías". Como tal, está también imputado en el asesinato del general Prats y su esposa en Buenos Aires (30 de abril de 1974), y la justicia italiana lo condenó por el atentado contra Bernardo Leighton y su esposa en Roma (5 de octubre de 1975). Hay, además, un pedido de captura del juez Baltasar Garzón.

En el vídeo que Iturriaga hizo llegar a los medios informativos chilenos, asegura que fue sometido a un indebido proceso, "al igual que aproximadamente 500 integrantes de las FFAA (...) ante la mirada complaciente del gobierno". Con esto, el general represor intentaría provocar la adhesión de otros militares.

Iturriaga está amparado por la Coperffa (Coordinadora de organizaciones de personal en retiro de las FFAA), un lobby que bajo el lema de "Libertad a nuestros prisioneros", está destinado a reivindicar la dictadura pinochetista y a respaldar a los militares perseguidos judicialmente por los crímenes cometidos entonces. Sus acciones pueden verse en la página web del Movimiento Diez de Septiembre (por la víspera del golpe militar del ´73). Pero, como decía al principio, en el Chile de hoy no hay espacio para asonadas. Y el destino de Iturriaga Neumann será el Penal Cordillera, donde lo esperan antiguos compañeros en la DINA como los que fueron sus jefes, Manuel Contreras y Pedro Espinoza , además de otros conocidos represores.

lunes, 11 de junio de 2007

¿Crispación política?

Chile.- Ojeo el diario La Tercera (de derecha, como todos en este país) y me detengo en la página 7. Algo más de media página está ocupada por una entrevista con Lily Pérez, secretaria general y portavoz de Renovación Nacional (partido de derecha). Una de sus frases: "Nunca hay que caer en el error de la descalificación, estamos al borde de que la política en Chile termine en el peldaño más bajo y oscuro de la existencia pública". La ex diputada apuesta también por que el gobierno supere sus actuales dificultades en varios frentes ("lo único que espero es que el gobierno remonte y salga adelante") para que la oposición pueda poner sobre la mesa otros temas de discusión y hacer propuestas.
En esta misma página, Pablo Longueira, uno de los políticos más controvertidos de ese mismo partido, asegura que sería un error que la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados que estudiará los enormes problemas que está planteando el Transantiago, el nuevo sistema de transportes de la capital, se convierta en una caza a Lagos, el ex presidente que diseñó este sistema. La labor de dicha comisión, dice Longueira, debe ser indagar los cambios, las formas y quiénes son los responsables del nuevo modelo de transportes. "Pero más que responsabilidades, la gente lo que quiere son soluciones".
Mientras, veo en la televisión declaraciones de Iván Moreira, diputado de la UDI (todavía más a la derecha que RN), y que fue el último de los fieles de Pinochet. Durante su enfermedad fue de los pocos políticos que lo visitó en el Hospital Militar. Este vez también sale de un hospital, pero fue a visitar a la presidenta Bachelet, que está junto a su hija, afectada por una trombosis cerebral. Es evidente que hay grandes diferencias políticas entre ambos, pero Moreira vuelve a declarar (y no es la primera vez que lo hace), su respeto y admiración personal por la presidenta.
Hay muchos problemas políticos en Chile. La oposición es sumamente activa y cumple su papel. Uno de sus dirigentes, Andrés Allamand, ha publicado un libro, "El Desalojo", centrado en las razones que, a su juicio, justificarían el recambio de gobierno, aunque quedan todavía casi tres años para las próximas elecciones. Pero, viniendo de España, uno siente que la política hispana ya llegó al peldaño más bajo, que teme Lily Pérez.
Recuerdo que un viaje anterior (creo recordar que en diciembre pasado. enfermedad y muerte de Pinochet), una carta de un lector del mismo diario La Tercera, pedía a la derecha chilena que tomase nota e imitase lo que estaba haciendo la derecha española. Afortunadamente, al menos de momento, los conservadores chilenos dan muestras de un mayor sentido del Estado, más inteligencia y menos egoísmo.
Un último dato: en esa misma página 7 del citado diario, una foto con un pie de solo cuatro líneas, da cuenta del funeral de la familia Pinochet al cumplirse seis meses de la muerte del ex dictador. Cuando murió, Pinochet era ya una personaje irrelevante en la vida política chilena, ahora es sencillamente un personaje del pasado, cruel y sangriento, pero definitivamente del pasado.

sábado, 9 de junio de 2007

La vuelta de Fujimori

Cuando Alberto Fujimori dio el autogolpe del 5 de abril de 1992, uno de sus objetivos fue ajustar cuentas con su antecesor, Alan García. Tan claras estaban sus intenciones que éste pasó a la clandestinidad, huyó del país y tuvo que soportar un largo exilio.
Pero las cosas han cambiado mucho y la política exige a veces olvidos y cambios inesperados. La recomendación de la fiscal de la Corte Suprema de Chile, Mónica Maldonado, a favor de la extradición de Fujimori, supone para García un contratiempo. Puede complicarle internamente su relación con el post-fujimorismo, liderado por su hija Keiko Sofía, vital para el presidente que no cuenta con la suficiente mayoría en el Congreso.
Con 15 parlamentarios (encabezados por Keiko Fujimori, la diputada que mejor votación consiguió en las pasadas elecciones), Alan García y Fujimori tienen algo que ahora le une, su oposición al militar ultranacionalista Ollanta Humala, principal fuerza de oposición. Por eso, el eventual regreso de Fujimori a Perú, enfrentando a la Justicia, pondría a prueba la alianza política entre el APRA, el partido oficialista, y Sí Cumple, nombre que agrupa a los seguidores del Chino, como todo el mundo llama en Perú al extraditable ex presidente.
Si finalmente se produce la extradición, Fujimori deberá enfrentar dos causas relacionadas con los Derechos Humanos, como las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, y otros nueve relacionados con corrupción. Las evidencias encontradas por la fiscal fueron demoledoras, según propia confesión.
Buena ocasión para un reencuentro con la justicia peruana que en el ´92 fue depurada por el propio Fujimori. Todavía recuerdo la tanqueta que durante semanas se instaló el mismo 5 de abril del ´92 en la escalinata del Palacio de Justicia, frente al hotel Sheraton. Fue, quizás, la mejor imagen para entender lo que Fujimori pretendió con su acción: instaurar un gobierno sin ningún control, para hacer y deshacer en el terreno político y también para que su grupo y su alter ego, Vladimiro Montesinos, llevaran a cabo sin problemas su labor de rapiña.
Para todos habría sido mejor que Fujimori siguiera en Japón. No solo para Alan García; a Chile, que oficialmente enfoca el problema como un caso estrictamente judicial, también le habría evitado enfrentar una cuestión que puede irritar a su vecino. Y esto en un momento en el que las relaciones bilaterales vuelven a sufrir algunas sacudidas derivadas del problema fronterizo.