La que fuera candidata republicana a la vicepresidencia de los EE.UU., Sarah Palin, anuncia la publicación de unas memorias para el año próximo. Su editor, HarperCollins, asegura que "tiene una historia fascinante que contar", asegurando que la ex gobernadora de Alaska es una de las figuras más carismáticas de la escena política norteamericana de los últimos años (sic).
Evidentemente se trata de comerciar y ganar un montón de millones. Pero nadie puede pensar que la que fuera número 2 en la candidatura de John McCain puede aportar algo de interés a un lector interesado en la política de EE.UU. Y no se trata de una afirmación ideológica. Muchos ultraconservadores, como Palin, tienen ideas y biografía para un libro. George W. Bush, por ejemplo, gobernó el país más poderoso de la tierra durante 8 años y puede aportar información sobre su período, más allá de la simplicidad y esquematismo de sus ideas.
Pero lo peor no es que Palin publique sus memorias, o que una editorial las edite, hay que temerse que hay un público interesado en un personaje como ella. Porque más allá de su conocido conservadurismo, no hay que olvidar su absoluta falta de conocimientos en casi todos los ámbitos, como quedó en evidencia durante la campaña electoral. Incapaz de citar sus periódicos de referencia, la simplicidad del personaje queda de manifiesto con uno de las anécdotas de aquella campaña electoraal: a la pregunta de cuántos países conocía, aparte del propio, dijo que tres, pero después se descubrió que en dos de ellos solo había hecho una escala técnica.
¿Podría convertirse en millonaria gracias a sus memorias? Todo puede ser, personajes más insulsos han sido protagonistas de otros libros, pero valdría la pena pensar en comprar antes tantos otros textos valiosos, inteligentes y hasta más divertidos.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario